Curso de Prevención de Riesgos Laborales

Sumario | Módulo 1 | Módulo 2 | Módulo 3 | Módulo 4

1. ¿QUÉ SON LOS PRIMEROS AUXILIOS?

Se entiende por primeros auxilios el conjunto de actuaciones y técnicas que permiten la atención inmediata de un accidentado, hasta que llega la asistencia médica profesional, a fin de que las lesiones que ha sufrido no empeoren.

2. CONSEJOS GENERALES DE SOCORRISMO

EXISTEN 10 consideraciones que se deben tener en cuenta, siempre, como actitud a mantener ante los accidentes.

El asumir estos 10 consejos nos permitirá evitar cometer los errores más habituales en la atención de accidentados y, con ello, conseguir no agravar las lesiones de los mismos.

Por ello, le recomendamos que lea detenidamente cada uno de estos consejos:

1. Conservar la calma:
No perder los nervios es básico para poder actuar de forma correcta, evitando errores irremediables.

2. Evitar aglomeraciones:
No se debe permitir que el accidente se transforme en espectáculo. Evitando la "histeria" colectiva, se facilita la actuación del socorrista.

3. Saber imponerse:
Es preciso hacerse cargo de la situación y dirigir la organización de recursos y la posterior evacuación del herido.

4. No mover:
Como norma básica y elemental no se debe mover a nadie que haya sufrido un accidente, hasta estar seguros de que se pueden realizar movimientos sin riesgo de empeorar las lesiones ya existentes.

No obstante, existen situaciones en las que la movilización debe ser inmediata: cuando las condiciones ambientales así lo exijan o bien cuando se deba realizar la maniobra de reanimación cardiopulmonar.

5. Examinar al herido:
Se debe efectuar una evaluación primaria, que consistirá en determinar aquellas situaciones en que exista la posibilidad de la pérdida de la vida de forma inmediata.


 

Posteriormente, se procederá a realizar la evaluación secundarla o, lo que es lo mismo, controlar aquellas lesiones que pueden esperar la llegada de los servicios profesionalizados.
6. Tranquilizar al herido:
Los accidentados suelen estar asustados, desconocen las lesiones que sufren y necesitan a alguien en quien confiar en esos momentos de angustia .

Es función del socorrista el ofrecer esa confianza y mejorar el estado anímico del lesionado.
7. Mantener al herido caliente:
Cuando el organismo humano recibe una agresión, se activan los mecanismos de autodefensa implicando, en muchas ocasiones, la pérdida de calor corporal. Esta situación se acentúa cuando existe la pérdida de sangre, ya que una de las funciones de ésta es la de mantener la temperatura interna del cuerpo.
8. Avisar a personal sanitario:
Este consejo o recomendación se traduce como la necesidad de pedir ayuda, con rapidez, a fin de establecer un tratamiento médico lo más precozmente posible.
9. Traslado adecuado:
Según las lesiones que presente el accidentado, la posición de espera y traslado variará.

Es importante acabar con la práctica habitual de la evacuación en coche particular, ya que si la lesión es vital, no se puede trasladar y se debe atender 'in situ' y si la lesión no es vital, quiere decir que puede esperar, la llegada de un vehículo (ambulancia) debidamente acondicionado.

10. No medicar:

Esta facultad es exclusiva del médico.

¡RECUERDE!

Ante un accidente:
-No pierda los nervios.
-No mueva al herido a menos que sea necesario (ver "consejo n º 4")
-Efectúe la evaluación primaria (ver "consejo n º 5").
-Avise.
-Abríguelo

 

 

 

 

3. ACTIVACIÓN DEL SISTEMA DE EMERGENCIA

La rápida actuación ante un accidente puede salvar la vida de una persona o evitar el empeoramiento de las posibles lesiones que padezca.

En cualquier accidente Ud. ¡DEBE ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA!. Para ello recuerde la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones para empezar a atender al accidentado:

Proteger.

Avisar.

Socorrer.

 

Veamos a continuación cómo ha de actuar en cada caso:

La P de PROTEGER

Antes de actuar, asegúrese de que tanto el accidentado como Ud. están fuera de todo peligro.

Por ejemplo, ante un ambiente tóxico, no atienda al intoxicado sin antes proteger sus vías respiratorias (uso de máscaras con filtros adecuados), pues de lo contrario se accidentaría Ud. también.

Protéjase en casos de electrocución.

La A de AVISAR

Siempre que sea posible avise a los servicios sanitarios (médico, ambulancia ... ) de la existencia del accidente, y así activará el

Sistema de Emergencia. inmediatamente después comience a socorrer mientras espera la ayuda.

Es muy importante dar la ALERTA de forma correcta y estructurado. Para ello se debe tener muy claro:

ya que muchas veces un error en la forma de alertar implica la pérdida de la vida del accidentado, por retraso o por mala interpretación del mensaje.

 

TELÉFONOS DE EMERGENCIA

  • Ambulancia
  • Bomberos
  • Policía
  • Hospital
  • lnf. Toxicológica
  • Serv. Emerg. Médica
  • Mutua
                         

La S de SOCORRER

Una vez haya protegido y avisado, procederá a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales ¡SIEMPRE! por este orden:

1.   Conciencia

2. Respiración

3.             Pulso

 

¡RECUERDE!

Siempre, y en cualquier tipo de accidente, debe Vd. ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA.

La exploracin de los signos vitales debe realizarse por el siguiente orden- Conciencia, Respiración y Pulso.

 

 

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4. LOS ESLABONESDE LA CADENA DE SOCORRO

Entre la víctima y la atención médica especializada pueden intervenir una serie de personas (eslabones) que deben ser informadas, formadas y entrenadas para asegurar la rapidez y eficacia de la actuación frente a emergencias.

Entre ellas se encuentran: los testigos, el telefonista de la em resa, el socorrista, etc.

LOS TESTIGOS

Existen tres tipos de posibles testigos de un accidente laboral:

Testigo ordinario: sin preparación ni formación e influenciable por la emoción y el pánico. No sabe qué mensaje ha de transmitir y puede olvidar incluso señalar el lugar del accidente.

Testigo privilegiado: con una formación adecuada, es capaz de hacer una valoración global de la situación, sabe avisar de forma eficaz y se mantiene tranquilo.

ACTUACIÓN ANTE UNA EMERGENCIA

ACTIVACION DEL SISTEMA

1 º PROTEGER

2 º AVISAR

3 º SOCORRER

RECONOCIMIENTO DE SIGNOS VITALES

A) CONCIENCIA

B) RESPIRACION

C) PULSO

Testigo profesional: ha sido formado y entrenado específicamente para vigilar, detectar, alertar e intervenir (delegados de prevención, personal de seguridad, vigilantes de proceso ... )

Ni que decir tiene que la mayoría de los testigos en la empresa son del tipo ordinario, con lo que la transmisión de la alerta no estará ni mucho menos asegurada, redundando en retrasos innecesarios, asistencia inadecuada y, en último extremo, pérdidas humanas.

Aquí surge la primera pregunta: ¿A quién hemos de formar?

Sería conveniente que todos y cada uno de los trabajadores estuviera informado (carteles informativos, charlas informales, folletos explicativos ... ) sobre lo que en primeros auxilios se conoce como P.A.S.

EL/LA TELEFONISTA DE LA EMPRESA

En algunas empresas un paso obligado pa.ra contactar con los servicios externos es el/la telefonista. Siempre que exista este eslabón se le deberá incluir en el grupo de testigos privilegiados. De él/ella depende la transmisión rápida, correcta y eficaz de la. solicitud de ayuda.

EL/LA SOCORRISTA

No es posible concretar cuántos socorristas se requieren por número de trabajadores. El "número suficiente" dependerá de otros muchos factores.

A modo de guía, a la hora de decidir cuántos socorristas formar, deberemos tener en cuenta:

En todo caso se debería disponer en cualquier momento, en la empresa, de una persona encargada de la actuación en situaciones de emergencia.

Una cifra orientativa para situaciones de riesgo bajo (por ejemplo, oficinas) sería de un socorrista por cada 50 trabajadores por turno. Este número debería considerarse como mínimo en el resto de situaciones. A veces, es conveniente disponer de dos socorristas por grupo de trabajo (por ejemplo, trabajo con máquinas o herramientas peligrosas).

 

LOS OTROS ESLABONES

El/la testigo, el/la telefonista, el/la socorrista: todos ellos son eslabones pertenecientes a la empresa.

El personal de la ambulancia, el equipo médico de urgencias y el personal del hospital son eslabones exteriores.

Esta diferencia de ubicación no ha de suponer una traba para una actuación eficaz. Cada uno de ellos ha de saber quién va después y quién le precede, procurando que la información se transmita de forma clara y concisa; facilitando así las actuaciones posteriores.

¡RECUERDE!

Los eslabones de la cadena de socorro son:
a. Propios: el/la testigo, el/la telefonista y el/la socorrista.
b. Exteriores: ambulancia, médico de urgencias y hospital

5. LA FORMACIÓN EN SOCORRISMO LABORAL

La formación en socorrismo laboral debe gravitar alrededor de las siguientes premisas:

FORMACIÓN EN SOCORRISMO LABORAL

Esta formación se debería dividir en tres grandes bloques temáticos: formación básica, complementaria y específica.

1er. Bloque: Formación básica o mínima

En este bloque, el socorrista debe estar capacitado para atender situaciones de emergencia médica tales como: la pérdida de conocimiento, los paros cardiorespiratorios, la obstrucción de vías respiratorias, las hemorragias y el shock.

Siendo ésta la parte más importante, es recomendable dominar las técnicas precisas y efectuar reciclajes periódicos de las mismas.

2º Bloque: Formación complementaria

La formación complementaria permite atender situaciones consideradas como urgencia médica, siendo éstas las que pueden esperar la llegada de los servicios médicos, como por ejemplo: quemaduras leves, contusiones, fracturas, luxaciones y esguinces, heridas, etc...

3er. Bloque: Formación específica.

Atendiendo a los riesgos existentes en la empresa es conveniente tener una formación muy específica.

Se cita como ejemplo la formación que debería capacitar al socorrista para poder dominar con soltura, ante el riesgo químico, las siguientes técnicas: Rescate en ambiente tóxico, Oxigenoterapia, Quemaduras químicas, Intoxicaciones por productos químicos específicos, etc.

¡RECUERDE!

El/la socorrista será voluntariosa, adecuadamente formado/a y periódicamente reciclado/a.

La formación básica capacita para atender emergencias médicas.

La formación complementaria capacita para atender urgencias médicas.

La formación, específica capacita para atender determinadas situaciones, según los riesgos existentes (por ejemplo, uso de oxígeno).

 

6. LA EVALUACIÓN PRIMARIA DE UN ACCIDENTADO

Una vez activado el Sistema de Emergencia (P.A.S.) y a la hora de SOCORRER, se debe establecer un método único que permita identificar las situaciones vitales o de emergencia médica.

Para ello es importante saber que el órgano más delicado del ser humano es el cerebro (encéfalo) y que su función es coordinar y ordenar el buen funcionamiento del resto del organismo; es lo que vulgarmente se conoce como el 'ordenador' del cuerpo humano, por lo que si él falla, el resto también falla.

Las células que lo forman (neuronas) son extremadamente delicadas, tanto que su muerte implica la no regeneración de las mismas. Por este motivo se debe vigilar y evitar su lesión.

Las neuronas se alimentan del oxígeno que transporta la sangre, oxígeno que se adquiere gracias a la respiración (pulmones) y se transporta por el impulso que realiza el corazón.

Cuando este proceso se detiene, porque la persona no puede respirar o porque el corazón no envía la sangre al cerebro, éste sufre, se lesiona y muere. Las neuronas pueden soportar esta situación durante 4 minutos sin lesionarse; a partir de este tiempo y si no hemos restablecido el proceso, empiezan a morir de forma progresiva y, transcurridos 4 minutos más, se produce la muerte total del cerebro.

Este espacio de tiempo (4 + 4 = 8 minutos) es lo que se conoce como 'Muerte Clínica', la cual es reversible aplicando una serie de técnicas que permitan de nuevo la llegada de sangre oxigenada al cerebro.

Por todo lo expuesto, se comprende que delante de un accidentado, sea el que sea, SIEMPRE se debe hacer lo mismo: buscar las situaciones que puedan implicar la muerte clínica, o lo que es lo mismo: realizar la Evaluación Primaria o identificación de signos vitales (conciencia, respiración y pulso).

CONCIENCIA:

Para saber si un accidentado está consciente se le preguntará qué le ha pasado.

Si contesta, descartará la existencia de paro respiratorio. El problema surge cuando el paciente NO CONTESTA. Entonces lo debe Vd. agitar levemente para observar sus reacciones (gemidos, apertura de ojos, movimientos de cabeza, etc ... ); si no existe ningún tipo de reacción, significa que el estado de inconsciencia está declarado, por lo que inmediatamente y, en lo posible, SIN TOCARLO (pues puede ser un paciente traumático y existir lesiones óseas que agraven su estado) debe Vd. comprobar la respiración.

 

¡RECUERDE!

La conciencia en siempre el PRIMER signo vital que debe de Vd. Explorar.

RESPIRACIÓN:

Teniendo al accidentado inconsciente, existen dos posibilidades: que RESPIRE o que NO RESPIRE.

Para comprobar la presencia de la respiración en un accidentado, el socorrista debe utilizar la vista, el oído y el tacto.

Para ello acercará su propia mejilla a la boca-nariz del accidentado y mirando hacia el pecho podrá observar el movimiento torácico o abdominal, escuchar la salida del aire y notar en su mejilla el calor del aire exhalado.

a) Sí respira:

No hará falta seguir explorando sus signos vitales ya que el corazón funciona seguro.

El procedimiento a seguir, siempre que no sea traumático, es el de colocarlo en una posición de seguridad para prevenir las posibles consecuencias de un vómito.

Esta posición es la denominada en el argot del socorrismo como PL.S. (observar atentamente el siguiente dibujo), que significa: Posición Lateral de Seguridad.

En el caso de que el paciente respire pero sea traumático, NO LO MUEVA. En ambos casos debe seguir a su lado vigilando sus signos vitales hasta que llegue la ayuda solicitada.

b) Si no respira:

Si al acercar la mejilla o el dorso de la mano a la boca del accidentado, comprueba que NO RESPIRA, en seguida y sin perder tiempo coloque al accidentado, sea traumático o no, en posición de decúbito supino (estirado mirando hacia arriba) y después de explorar su boca para comprobar la existencia de cuerpos extraños (dientes desprendidos, chicles...), proceda Vd. a abrir las vías aéreas, mediante una hiperextensión del cuello evitando que la lengua obstruya la vía de entrada de aire. (ver dibujo).

En ocasiones, con esta simple maniobra el paciente vuelve a respirar.

En caso contrario, el paro respiratorio es evidente, por lo que debe suplir la función ausente mediante la respiración artificial , método BOCA-BOCA. (ver técnica de la Reanimación Cardio Pulmonar en el apartado 4.).

¡RECUERDE!

La respiración se comprueba utilizando la vista, el oído y el tacto del socorrista.

SI RESPIRA: si no hay riesgo de otras lesiones, póngalo en posición lateral de seguridad.

SI NO RESPIRA: Retire los cuerpos extraños de la boca. Abra la vía aérea (hiperextensión del cuello). Si es necesario, empiece el boca-boca

 

PULSO:

Cuando el paro respiratorio está instaurado y ya ha procedido Vd. a iniciar el BOCA-BOCA, es necesario comprobar el funcionamiento cardíaco mediante la toma del pulso carotídeo (cuello), por ser éste el más próximo al corazón y el de más fácil localización

Caso de existir PULSO siga Vd. efectuando la respiración artificial, pero en el momento en que desaparezca este pulso debe iniciar sin demora el MASAJE CARDIACO EXTERNO, acompañado siempre de la respiración BOCA-BOCA.

¡RECUERDE!

El pulso se toma en el cuello (arterias carótidas) y después de haber iniciado el boca-boca.

Si HAY PULSO: Siga con el boca-boca.

SI NO HAY PULSO: Inicie el masaje cardíaco.

7. EMERGENCIAS MÉDICAS: TÉCNICA DE LA REANIMACION CARDIO PULMONAR (R.C.P.) Y HEMORRAGIAS.

TÉCNICA DE LA REANIMACION CARDIO PULMONAR (R.C.P.)

Se aplica cuando estamos ante un PACIENTE INCONSCIENTE Y QUE NO RESPIRA.

Se procederá del siguiente modo:

  1. Extraer posibles cuerpos extraños de la boca (dientes, chicles ... )
  2. Efectuar la HIPEREXTENSION DEL CUELLO respira. (Actuar como se explicó anteriormente).

    Si NO RESPIRA:
    Apretar la frente e hiperextender BIEN el cuello.
    Girar la mano de la frente y pinzar la nariz.
    Colocar nuestros labios alrededor de la boda del paciente sellando totalmente su boca con la nuestra. INICIAR EL BOCA-BOCA: 2 insuflaciones rápidas

Una vez se ha insuflado el aire se debe comprobar el funcionamiento cardíaco a través del PULSO CAROTIDEO:

Posibilidades.

1. Hay pulso pero no respira: Seguir con la respiración artificial BOCA-BOCA y comprobar periódicamente la existencia del PULSO (cada minuto o cada 12 insuflaciones)

2. No hay pulso: Iniciar el masaje cardiaco externo.

MASAJE CARDIACO EXTERNO

Paciente inconsciente, que no respira y que no tiene pulso:

a) Colocar al paciente sobre una superficie dura.

b) Localizar el tercio inferior del Esternón y colocar el talón de nuestra mano sobre él. La otra mano se apoyará de la misma forma sobre la que contacta con el tórax. (Ver siguiente figura)

 

 

c) Con nuestros dedos estirados y los brazos perpendiculares al punto de contacto con el Esternón, ejerceremos compresión directa sobre el tórax, consiguiendo que se deprima unos 4 6 5 cm. y a un ritmo de compresión/relajación = l/l.

d) El masaje cardiaco siempre irá acompañado de la respiración boca-boca.

Ritmo.

1 Socorrista:

2 Insufiaciones (boca-boca)

15 Compresiones (masaje cardiaco). Repetir este ritmo durante 1 minuto (4 veces: 2/15, 2/15, 2/15 y 2/15)

2 Socorristas:

1 Insuflación (boca-boca),

5 Compresiones (masaje cardiaco).

¡RECUERDE!

Vd. Debe suplir las funciones vitales que el accidentado no tenga.

Si NO RESPIRA: Vd. debe respirar por él (boca-boca)

Si NO TIENE PULSO: Vd. Debe ser su corazón (masaje cardiaco)

Todas estas maniobras son aplicables a personas adultas. Las utilizadas en lactantes y niños varían según la edad o constitución física del niño.

HEMORRAGIAS

El sistema circulatorio tiene la función de transportar los nutrientes y el oxígeno a las células del organismo, también es el responsable de mantener la temperatura interna del cuerpo humano.

El sistema circulatorio está compuesto por:

El CORAZON actúa de bomba, impulsando la sangre a través de los vasos sanguíneos.

Los VASOS SANGUÍNEOS son los conductos por donde circula la sangre. Existen tres tipos de vasos:

DIFERENCIAS

ARTERIAS

VENAS

  • Salen del corazón.
  • La sangre circula a mucha presión.
  • La sangre circula a impulsos.
  • Son rígidas.
  • La gran mayoría transporta oxígeno.

  • Van hacia el corazón.
  • La sangre circula con poca presión.
  • La sangre circula de forma continua.
  • Son elásticas.

  • La gran mayoría transporta anhídrido carbónico.

La SANGRE está compuesta por una parte líquida, llamada plasma (de color acuoso) y una parte sólida, formada por:

Responsables del'transporte de oxígeno.

Colaboran en la defensa del organismo contra las infecciones.

Favorecen el proceso de coagulación.

¡RECUERDE!

Las arterias son los vasos sanguíneos donde se detecta el pulso.

CONCEPTO DE HEMORRAGIA

Denominamos hemorragia a cualquier salida de sangre de sus cauces habituales.

CLASIFICACIÓN

Existen dos tipos de clasificaciones, una atendiendo al tipo de vaso que se ha roto, siendo ésta arteria, venosa o capilar, y otra atendiendo al destino final de la sangre, o dicho de otra forma: ¿a dónde va a parar la sangre que se pierde?.

Atendiendo a esta última clasificación, las hemorragias pueden ser:

Externas, Internas y Exteriorizadas.

El objetivo del socorrista es evitar la pérdida de sangre del accidentado, siempre que ello sea posible.

Existen casos en que la actuación será prevencionista, a fin de evitar el empeoramiento del estado de salud del lesionado, ya que será imposible controlar la hemorragia, concretamente ante las hemorragias internas y exteriorizadas.

Hemorragias exteriorizadas:

Son aquellas hemorragias que, siendo internas, salen al exterior a través de un orificio natural del cuerpo: oído, nariz, bocal ano y genitales.

Hemorragia de oído:

Las hemorragias que salen por el oído se llaman OTORRAGIAS.

Cuando la pérdida de sangre es abundante y previamente ha existido un traumatismo (golpe) en la cabeza, el origen de la hemorragia suele ser la fractura de la base del cráneo.

En este caso la actuación del socorrista va encaminada a facilitar la salida de sangre de la cavidad craneal, pues, de lo contrario, la masa encefálico sería desplazada o comprimida por la invasión sanguínea, pudiendo ocasionar lesiones irreversibles en el cerebro. Para facilitar la salida de sangre, se debe colocar al accidentado en P.L.S. (traumático), con el oído sangrante dirigido hacia el suelo. Control de signos vitales y evacuación urgente hacia un Centro sanitario con servicio de Neurología.

¡RECUERDE!

Si después de un golpe en la cabeza, el accidentado sangra por el oído, Vd. no debe detener la hemorragia: facilite la salida de la sangre.

Hemorragias de nariz.

Las hemorragias que salen por la nariz se denominan EPISTAXIS.

El origen de estas hemorragias es diverso; pueden ser producidas por un golpe, por un desgaste de la mucosa nasal o como consecuencia de una patología en la que la hemorragia sería un signo, como por ejemplo en el caso de la hipertensión arterial (HTA).

Es cierto que muchas personas consideran la epistaxis como un suceso NORMAL, explicación que el socorrista no debe aceptar, pues el ser humano no está constituido para sangrar de forma habitual y "normal".

Para detener la hemorragia, se debe efectuar una presión directa sobre la ventana nasal sangrante y contra el tabique nasal, presión que se mantendrá durante 5 minutos (de reloj). La cabeza debe inclinarse hacia adelante, para evitar la posible inspiración de coágulos.

 

HEMOPTISIS

HEMATEMESIS

Vómito precedido de tos

Vómito precedido de náuseas

Sangre limpia con olor a óxido

Sangre con restos de alimento y maloliente

Puede tener aspecto espumoso

El paciente puede estar inconsciente

Actuación

Actuación

a) Control de Signos vitales

a) Control de signos vitales

b) Dieta absoluta

b) Dieta absoluta

c) Evacuar en posición semisentado

c) Evacuar en posición de PLS

Pasados los 5 minutos, se aliviará la presión, con ello comprobaremos si la hemorragia ha cesado. Caso contrario, se efectuará un taponamiento anterior con gasa mojada en agua oxigenada. Si la hemorragia no se detiene se debe evacuar a un Centro sanitario con urgencia.

¡RECUERDE!

En las hemorragias de nariz, Vd. debe presionaría durante 5 minutos y colocar la cabeza del accidentado hacia adelante.

Hemorragias de la boca:

Cuando la hemorragia se presenta en forma de vómito, puede tener su origen en el pulmón (hemoptisis) o en el estómago (hematemesis). Es importante distinguir su origen para así proceder a su correcto tratamiento, para ello hay que tener en cuenta una serie de diferencias:

Hemorragias del ano:

Atendiendo al aspecto en que se presentan las heces, podemos determinar el origen de estas hemorragias.

Son de origen digestivo cuando las heces son de color negro (melenas) y de origen recta¡ cuando las heces se presentan con sangre normal (rectorragia).

Tanto en un caso como en el otro se procederá a recomendar la consulta médica por personal especialista.

Hemorragias vaginales:

Durante el período de gestación, la mujer no debe presentar ningún tipo de hemorragia vaginal (metrorragia). Su presencia indica la amenaza de aborto, por lo que se debe conseguir un reposo absoluto (en cama) por parte de la mujer y evitar que siga perdiendo sangre. Para ello aplique compresas vaginales y cruzándole las piernas las debe elevar en espera de su traslado en ambulancia a un Hospital.

Hemorragias externas:

Son aquellas en las que la sangre sale al exterior a través de una herida.

Las hemorragias más importantes se producirán en las extremidades, ya que son las

partes del cuerpo más expuestas a traumatismos de tipo laboral y es por donde pasan

las arterias de forma más superficial.

No obstante, los métodos que a continuación se explican, sirven para detener cualquier tipo de hemorragia, aplicando cierta lógica según el método, la forma y el lugar debe en donde se produce la hemorragia, así por ejemplo, el torniquete sólo se aplicará en caso de hemorragias en extremidades.

A fin de controlar y detener la emergencia (hemorragia), utilice Vd. siempre tres métodos por orden, utilizando el siguiente en caso de que el anterior no tenga éxito. Estos métodos son los siguientes:

1 º Compresión directa.

Este primer método consiste en efectuar una presión en el punto de sangrado, para ello utilice un apósito lo más limpio posible (gasas, pañuelo ... ). Efectuar la presión durante un tiempo mínimo de 10 minutos, además de elevar el miembro afectado a una altura superior a la del corazón del accidentado.

Transcurrido ese tiempo, se aliviará la presión, pero NUNCA se quítará el apósito. En caso de éxito se procederá a vendar la herida y se trasladará al Hospital.

 

¡RECUERDE!

Las circunstancias que generan situaciones de emergencia podrían ser accidentes graves tales como los fuegos, explosiones, nubes de gases tóxicos, derrames nocivos e incidentes tales como amenaza de bomba, terremoto, inundación, rayo y huracán.

Este método no se puede utilizar en el caso de que la hemorragia la produzca una fractura abierta de un hueso.

2 º Compresión arterial.

Cuando falla la compresión directa, se debe utilizar este segundo método. Es de mayor aplicación en hemorragias de extremidades, pues en el resto de zonas no es muy eficaz.

Consiste en encontrar la arteria principal del brazo (A.humeral) o de la pierna (A.femoral) y detener la circulación sanguínea en esa arteria, consiguiendo una reducción (no eliminación) del aporte sanguíneo muy importante.

La arteria humeral tiene su trayecto por debajo del músculo bíceps del brazo, por lo que el socorrista procederá a comprimir en esta zona con las yemas de sus dedos .

La arteria femoral se comprime a nivel de la ingle o de la cara interna del muslo; para ello el socorrista utilizará el talón de su mano o bien el puño en caso de comprimir en el muslo.

La compresión debe mantenerse hasta la llegada de la ambulancia o el ingreso en urgencias hospitalarias.

 

¡RECUERDE!

La compresión arterial se efectúa en brazos (arteria humeral) y piernas (arteria femoral)

Sería el PRIMER método a utilizar en caso de que la hemorragia la produzca una fractura abirerta.

3 º Torniquete.

Este método se utilizará sólo en caso de .que los demás no sean eficaces y la hemorragia persista.

El torniquete produce una detención de TODA la circulación sanguínea en la extremidad, por lo que conlleva la falta de oxigenación de los tejidos y la muerte de los mismos, formándose toxinas (sustancias tóxicas) por necrosis y trombos por acumulación plaquetaria.

 

 

¡RECUERDE!

El socorrista JAMÁS debe aflojar un torniquete.

Hemorragia interna:

Es la que se produce en el interior del organismo, sin salir al exterior, por lo tanto no se ve, pero se puede detectar porque el paciente presenta signos y síntomas de shock, como por ejemplo: palidez, aturdimiento, sudor frío, pulso rápido y débil y respiración superficial y agitada. En este caso debe: tranquilizar al accidentado, aflojar ropas, abrigarlo y elevarle las piernas.

 

 


Servicio de Prevención de Riesgos Laborales
Centro de Formación del PAS
Universidad de Sevilla